Inmediatamente después de que Jesús fue declarado hijo de Dios fue llevado por el mismo espíritu santo que le delego poder y autoridad, para ser tentado por el enemigo en el desierto.
Y acercándose Elías a todo el pueblo, dijo: ¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.
La importancia de los dones dentro del mover profético es que el Espíritu Santo los utiliza con el propósito de edificar, de unir y no de dividir a la iglesia.
En el principio de la creación Dios hizo todo para que el hombre y la mujer fueran bendecidos sobreabundantemente, todo lo dio Dios pero era necesario que a cambio de toda esta bendición el hombre y la mujer asumieran responsabilidades que le demostraran a Dios que agradecían lo que les había dado.
El asunto de confesar no es nada más de decir que creo en Cristo o que soy de Cristo sino que en medio de la prueba y problemas es cuando verdaderamente confesamos a Cristo delante de los hombres
26:14 Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón.
Para ser una nación grande era necesario tener descendencia y ellos no la tenían ni existía humanamente la forma en que ellos pudieran heredar a un hijo.
La mujer fue dada al hombre para ser administrada por él, para ser instruida, educada y que nosotros como hombres la tengamos como ayuda, auxiliadora semejante a nosotros delante de Dios y de los hombres.
Las personas mal interpretan las funciones de la mujer en el hogar, la Palabra de Dios establece que cuando Dios creó a la mujer pensó en una persona semejante a Adán para que lo pudiese ayudar.
En este pasaje Juan nos dice que el amor de Dios por nosotros es tan grande que no solo entrego a su hijo para salvarnos sino que nos ama tanto que nos hizo también hijos de él.